EL LIBRO...
Retrovisor no es una antología y estos no son cuentos en el sentido tradicional. Son exorcismos de amores (o desamores) del pasado, cartas al vacío, con un toque de imaginación. Están hiladas con la ayuda de canciones que sirven de pretexto para contar una historia; son la banda sonora que las acompaña y que, además de airear las heridas, poco a poco las van sanando. En una época de haters, la vulnerabilidad es arma y cura a la vez.
Por años he escondido mis letras por no cumplir con las expectativas de los
demás. Le di mi poder a una docena de extraños que alguna vez me hicieron creer
que no valía la pena que lo intentara. Y me lo creí. Así que esta colección de
textos da constancia de mi vuelta a la escritura. Es una manera de voltear
atrás y ver el camino recorrido, como cuando ves por el retrovisor y te das
cuenta lo lejos que queda el lugar donde comenzaste el viaje.
Y aunque pareciera que están llenas de tristeza, en realidad son como un bálsamo que nos recuerda que, como dice Cerati, “del mismo dolor, vendrá un nuevo amanecer”.
- Aurea Citlali Camacho A.